Spritz hour y otros entretenimientos de verano: un libro, una serie y una bebida para el calor

bloodlines-tv-review-netflix

Por si el mundial os deja un respiro, o si os resulta del todo indiferente, propongo tres buenas formas de pasar un rato muy agradable. Ninguna es una novedad, pero justo por eso resultan más apetecibles, son de éxito seguro y además cuestan poco. Empiezo por un relato de juventud que se lee en una tarde…

Crucero de verano, un joven Capote recuperado

descarga“El tiempo  se estaba descomponiendo en Lexington Avenue, y sobre todo porque habían salido de un cine con aire acondicionado, a cada paso que daban, el rancio soplo del calor les barría la cara. Un cielo nocturno y sin estrellas se había cerrado (…) y la avenida (…) parecía un cadáver extendido y estancado”

Dice en el epílogo del libro Alan Schwartz que cuando Capote murió en 1984 en la casa de Joanne Carson en Los Ángeles, poco antes de cumplir 60 años, le quedaban pocos amigos. Schwartz, su abogado entonces, también se dedicaba a  ingresarle en centros de desintoxicación, de los que casi siempre se escapaba, generalmente gracias a una historia muy amena e inverosímil. Consiguió también que  hiciera algo parecido a un testamento y Capote le nombró fiduciario de su legado literario, a este abogado debemos la resurrección de Crucero de verano en 2004.

A mediados de los años 60,  Capote dejó  el sótano donde vivía en  Brooklyn Heighs y abandonó una caja con papeles y viejas fotografías. Parece que Truman al dejar la casa dio instrucciones al encargado de tirar todo, pero el hombre  decidió  guardarlo. Casi cuatro décadas más tarde, el contenido de esa caja fue subastado,  y allí estaba el manuscrito de este Crucero de verano, la novela que Capote había comenzado a escribir en 1943, en la que siguió trabajando ocasionalmente durante años, y que luego abandonó.

La edición actual del relato  procede del manuscrito de Capote, escrito en cuatro cuadernos escolares y sesenta y dos notas complementarias: Grady McNeil tiene diecisiete años y ha conseguido convencer a sus padres para que la dejen sola en el piso de Central Park mientras ellos hacen un crucero de verano. Grady tiene un secreto, está enamorada de un chico que trabaja en el parking donde guarda su coche; a medida que avanza el verano  y crece el esplendor de  los cuerpos y el calor sofocante de Nueva York, lo que empezó como un romance de verano se irá volviendo más serio, más turbio y más equívoco.

Truman Capote Crucero de verano, Anagrama 2016.

Blood line, we are not bad people

bloodline_tv_series-698484536-large

La primera temporada de Blood line (13 episodios, y otras dos temporadas más, ya disponibles) se estrenó  en Netflix hace algo más de dos años. No es una novedad, pero la he descubierto hace poco y realmente no se me ocurre mejor recomendación para ver este verano. Es adictiva, es fantástica y es sólida como lo son los grandes relatos clásicos, aunque en un entorno de palmeras, manglares y mucha, mucha humedad.

Hay una larga lista de series de televisión que muestran los oscuros secretos, conflictos a muerte o verdades innombrables de sagas y dinastías familiares. No encontrareis en Blood line nada de una soap opera al uso, ni tampoco la cansina ostentación de riqueza y poder que suelen acompañar estas dinastías.

Los Rayburn padres (ni más ni menos que Sissy Spacek y el inolvidable Sam Shepard, en una de sus últimas interpretaciones antes de morir el pasado Julio por un ELA) gestionan un pequeño hotel paradisíaco en los cayos de Florida, y son un referente en su localidad. Así empieza la serie, con una espectacular toma aérea del autobús de línea que  hace el recorrido de Miami hacia las lenguas de tierra, arenales y manglares pantanosos de los cayos. Los Rayburn van a celebrar un fin de semana con toda la familia y con los amigos, y  Danny, la oveja negra de la saga, vuelve a casa en ese autobús. La escena se acompaña de una voz en off que con aprensión, rememora ese día y recuerda la sensación que tuvo de que algo malo, realmente malo, estaba por llegar. En realidad es el narrador de toda la serie: John, el hijo mediano de los  Rayburn,  un espectacular Kyle Chandler que proyecta a lo largo de los 13 capítulos de la primera temporada su voz cálida y un estar como de arquetipo Shakespiriano.

Blood line (temporada 1, la mejor sin duda). Netflix.  

Spritz hour

spritz5ricette

No me suelen gustar las típicas bebidas de verano, como la sangría o la clara de cerveza, pero el Spritz me parece uno de  los inventos más logrados para beber cuando el calor aprieta. Antes se tomaba  sobre todo en la zona del Véneto, pero ahora está bastante de moda en muchos sitios.  Es el aperitivo que más se toma en Italia, y los italianos de eso la verdad es que  saben mucho.

El invento parece que proviene del periodo en que el imperio Austro húngaro invadió el Véneto, y  los soldados austriacos, poco habituados a los vinos fuertes, empezaron a  mezclarlo con agua de selz. ..El resto es historia.

Prefiero siempre el Spritz con Aperol, porque con Campari  es bastante menos ligero. Os dejo las indicaciones para la combinación que creo sale mejor, y es perfecta para leer Crucero de verano, o para poner el aire acondicionado y sumergirse en blood line:

La fórmula “3,2, 1”

  • Tres partes de Prosecco o de cava (con Anna de Codorniú sale muy bien)
  • Dos partes de Aperol (que ya se encuentra en muchos sitios)
  • Una parte de sifón (el de Mercadona es perfecto)
  • Mucho hielo
  • Media rodaja de naranja (lo de la aceituna me convence menos, pero puede ser un añadido)
  • Un vaso grande, o mejor, una copa  de tulipa ancha y alta

Si preparáis para varias personas, es cómodo poner toda la mezcla en una jarra y luego echarla en los vasos con el hielo y la naranja.

Feliz Julio.