La maravillosa vida breve de Óscar Wao

Latinoamérica centra la atención de la prensa en los últimos meses: Brasil, Venezuela, Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador, ahora Colombia. El déficit de justicia social e ideales democráticos movilizan, una vez más, a una sociedad perseguida por el fantasma del totalitarismo, la desigualdad y la corrupción. Después de todo, Latinoamérica, un continente de extraordinaria riqueza natural y cultural, debe tener una conciencia dramática del mundo, como quien sufre la fatalidad de un fukú. ¿Sólo Latinoamérica?… Pero no, no; baje la cabra del monte y venga a lo de hoy, a mis próximas entradas, dedicadas a algunas novelas hispanoamericanas que acabo de disfrutar. Ellas ilustran su historia reciente, la de un mundo torturado que, al borde mismo de la muerte, esboza una triste y débil sonrisa.

Latin America. John Downay. MOMA.

La primera que cayó en mis manos -con mucho retraso, pues había recibido el premio Pulitzer de novela en 2008- fue La maravillosa vida breve de Óscar Wao, del polémico Junot Díaz. Recomiendo no leer sobre él para evitar prejuicios que puedan limitar el disfrute de la estupenda LMVBOW, un cuento de fukú familiar, de maldición y destino. Qué menos, cuando se vive en una dictadura como la de Trujillo o resuenan sus ecos.

La maravillosa vida breve de Óscar Wao narra los años de adolescencia y juventud de Óscar, un antihéroe neoyorkino de origen dominicano, nerd fanático de los cómics, de los juegos de rol y del universo Marvel, pariguayo sin remedio, carente de los superpoderes típicos de un varón dominicano, incapaz de levantar jevas aunque su vida dependiera de ello, que arrastra perezosamente sus 260 libras de peso y la blandura de su carácter a lo largo de una historia que arranca en el Trujillato y va a terminar allí donde comenzó, en un punto negro.

Óscar es al fukú de la familia Cabral como Edipo a la maldición de Layo o Hanno a la saga Buddenbrock; un último coletazo, depresivo y desvitalizado, un paréntesis de cierre. Vive entre dos mundos que parecen no tocarse y, sin embargo, se tocan en él como lo han hecho en nuestra generación y, en este momento, en muchos países : el mundo oscuro, deshumanizado e inmoral de las dictaduras, y el aplastante e indiferente mundo de la tecnología. Y ve con estupefacción cómo el mundo del Bien y el Mal, propio de la fantasía y la ciencia ficción, es superado en todo por la realidad.

La novela discurre así en un intervalo entre dos tiempos, dos puntos geográficos -New Jersey y República Dominicana- y dos personajes cuya pasado está desdibujado: Yunior, el observador-narrador-autor, y la maravillosa abuela adoptiva, Nena Inca, una figura totémica, capaz de sostener a todos los demás y salvar su vida, de meter un zafa de grado A+ al fukú de altísimo nivel de los Cabral, cuyo origen descubriremos en la relación familiar con el dictador. Todas las historias de LMVBOW son honradas, todas enganchan y conmueven.

En un cocktail de nerderías y dominicanismos, de sables láser, Círculos y fuentes de la Pared, ciguapas y bakás, Junot Díaz divierte en superficie para agitar conciencias y denunciar la tiranía, su brutal deshumanización y sus efectos a largo plazo. LMVBOW habla de represión, de gansterismo y machismo extremo -personificado en caracteres que van desde el papichulo hasta el chulo-máximo o el chulo-supremo estilo Porfirio Rubirosa-, del deseo y el amor como espejismo de tabla salvadora, de la soledad y la fría desesperanza, de las dificultades en la relación madre-hija, de la fatua incomprensión que mostramos hacia el mérito de los que nos han precedido.

Con trazas de realismo mágico, LMVBOW deja, cálido y esperanzador, el destello de los ojos miel chabine de una mangosta protectora que aparece siempre en el borde del abismo y dice:

Yo me llamo sueño de la madrugada. Tienes que seguir.

Ohhh, los libros… esos objetos cotidianos que hacen que la vida sea, aunque breve, una maravillosa experiencia.

Fukú: maldición. El término procede de la expresión en inglés fuck you

Nerd: peyorativo en inglés para designar a un joven friki, inteligente y estudioso pero carente de habilidades sociales y de éxito con las mujeres. Su caricatura es un chico con gafas, mal vestido, tímido y torpe

Pariguayo: pagafantas. Neologismo peyorativo a partir del inglés party watcher: “el que mira las fiestas”

Jeva: chica linda, atractiva

Zafa: conjuro contra el fukú

Ciguapa: personaje mítico en República Dominicana que se representa en la figura de una ninfa de largos cabellos, cuyos pies se orientan hacia atrás

Baká: criatura de leyenda creada por la brujería dominicana, de carácter protector , que se representa como un gran animal de ojos rojizos

Chabine: mulato, mezclado


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